Oh, oh.. es la K-cup


Acá estoy disfrutando una taza de buen y caliente café colombiano… pensando y soñando. Sería muy bueno hacer/ crear/ inventar algún producto que se volviera muy popular y así jubilarme más rápido. Me imagino que habrá muchos personas que compartirán esta intención.


Hace una semana leí un articulo sobre el K-Cup, un invento de John Sylvan. Su invención consiste en una cápsula plástica que contiene café y de uso único a través de una máquina especial. El invento de John se convirtió en todo una éxito y ahora se consiguen distintas marcas y opciones. Sin embargo la cápsula plástica después de usarse se desecha...  no es biodegradable y aún la cápsula K-cup dice ser reciclable, en la vida real no lo es, porque los K-Cup ¡necesitan ser divididos en tres secciones! Todo esto ha llegado a ocasionar que John Sylvan haya manifestado que lamenta haber inventado la cápsula de cafe. 

Cuando uno se sienta a imaginarse un nuevo producto,  ¿también imaginamos el fin de vida útil de este? Si incluimos en nuestros planes un pensamiento de ciclo de vida descubriríamos que podemos llegar a disminuir este tipo de consecuencias e incluso a generar un mayor valor a nuestras ideas. 







Kill The K Cup from Charles Wahl on Vimeo.
Aliens! Monsters! Explosions! ...and Coffee!! #killthekcup

Más información
killthekcup.org

The Guardian - Why the man behind Keurig’s coffee pods wishes he’d never invented them
Mother Jones - Your Coffee Pods' Dirty Secret
The Atlantic - A Brewing Problem
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