OSCE Days 2015 Bogotá

























Quinta versión del Bogotá Green drinks
Sesión participativa Recetario Urbano

Miercoles 10 Junio – 6:20 p.m. a 8:30 p.m. – Hotel B3 Bogotá.

Nos estará acompañando Camilo Sánchez de Recetario urbano donde nos contará sobre sus experiencias y actividades, así como los desafíos que han encontrado y nuestra sesión girará en torno a la revitalización participativa de los espacios urbanos locales en Bogotá.

Conversatorio casos de éxito actualmente aplicados en la industria de los alimentos ecológicos y orgánicos

Jueves 11 Junio – 5:30 p.m. a 8:30 p.m. – Impact Hub Bogotá.

Es un espacio abierto al intercambio de experiencias e iniciativas, donde se permite la reflexión y el debate en torno a las principales dificultades, retos y oportunidades del sector. Las ideas que surjan, como respuesta a las problemáticas, se consolidarán en un documento que posteriormente será de dominio público.

Valorizando los productos: Reto empaques

Viernes 12 Junio – 5:30 p.m. a 8:30 p.m. – Impact Hub Bogotá.

Es un espacio de encuentro de productores, proveedores de empaques ecológicos y diseñadores para plantear alternativas de empaques que sean útiles para los productores participantes.

Tejiendo historias y recetas en el barrio de Belén

Sábado 13 Junio – 3:00p.m. a 5:00 p.m. – Casa B.

Este taller busca sensibilizar a los ciudadanos sobre el impacto y los alcances de las acciones de compra y consumo de alimentos sobre la sociedad, el medio ambiente y la economía local. En él se desarrollarán actividades en las cuales los participantes tendrán la posibilidad de reflexionar y proponer soluciones sobre un mejor consumo de alimentos.

Recetas compartidas, comer bien y local

Domingo 14 Junio – 09:00 a.m. a 11:00 a.m. – Impact Hub Bogotá.

Descripción: Encontrar aquello que nos gusta y valorizar aquello que comemos.

Aprovechamiento de los excedentes de alimentos para generar valor

Domingo 14 Junio – 11:00 a.m. a 1:00 p.m. – Impact Hub Bogotá.

Descripción: Concientizar a consumidores y productores del valor que tienen los alimentos y sus excedentes (o la comida que sobra), a partir de distintas estrategias de aprovechamiento como recursos que pueden usarse, para la generación de valor y/o protección del ambiente.

El futuro de los empaques… depende de ti



Hoy en día en muchos establecimientos, eventos y actividades sociales se utilizan una gran cantidad de vasos desechables cuya vida útil es muy limitada y genera enormes cantidades de residuos. La buena noticia es que en muchos lugares ya comenzamos a ver empaques elaborados con materiales reciclados que por lo general son reciclables. Sin embargo, aunque existen programas de recolección diferenciada y aprovechamiento de residuos, muchos no son aprovechados y por consiguiente, llegan a los rellenos sanitarios. Con todo esto, sigo pensando que la mejor manera de reducirlos, es no generarlos.

Como soy amante del café y he visitado diversos lugares para disfrutarlo, quise tomar este ejemplo para reflexionar sobre el diseño de los empaques de este tipo de bebidas y alimentos de consumo masivo. He visto en una gran cantidad de lugares que se utilizan empaques descartables de todo tipo, desde los plásticos o de icopor (poliestireno expandido) que son muy contaminantes debido a la gran cantidad de tiempo que tardan en degradarse en el ambiente y también hay quienes utilizan envases reciclables, muy difundidos en los últimos años. En algunos de estos lugares me sorprendí que se utilizaran todavía platos de icopor, cubiertos plásticos y el café en vaso desechable, que en algunos lugares por lo general elaborado con material reciclado y 100% reciclable o biodegradable (según dice en el vaso). 



En uno de estos lugares pedí un postre pequeñito que estaba delicadamente empacado en un envase plástico como para un regalo, pero insistí que me lo dieran sin empaque ya que el “regalo” era para mi y lo comería al instante. Me dijeron que no era posible porque el código del producto venía en tal presentación. ¿Me pregunto si en realidad es necesario generar un empaque tan elaborado para un producto que consumes en menos de un minuto? Al tener residuos de comida, es muy poco probable que su envase tenga un final feliz.
Utilizar empaques reciclables, biodegradables o biocompostables es sin duda una gran idea, sobretodo si en su diseño va pensado no sólo en el impacto que generaría tanto su elaboración como en su disposición final, sino también en acciones para incorporarlos nuevamente en el ciclo productivo como por ejemplo para la elaboración de compostaje  junto con los residuos del café, en los cultivos de sus proveedores. Pero y ¿qué pasa con la reutilización? ¿por qué no diseñar envases pensados para ser reutilizables, que motiven al consumidor y a su vez, generen soluciones que sean tan cómodas para las empresas como arrojar los desechos a la basura?

Invertir en envases reutilizables trae muchos beneficios económicos, ambientales y sociales que a veces pasan desapercibidos. Y es por esta razón que mi propuesta como consumidores es pensar en el impacto que tiene cada producto antes de comprarlo o consumirlo y como diseñadores, en contemplar no sólo que sea potencialmente reciclable para elaborar nuevos envases, sino que pueda ser reutilizable por la misma empresa o por el consumidor final, incluso para otros usos como un valor agregado adicional.  Sin duda, esto no es una novedad.. es volver a lo de antes pero con una visión más consciente  como la que se promueve en algunas tiendas que promueven hábitos sostenibles a través de una alimentación saludable, donde se utilizan no sólo platos,  pocillos, cubiertos y servilletas de tela (reutilizables), sino que además, venden productos en envases como los de vidrio, que son 100% reciclables (por parte de los proveedores) y reutilizables dentro de la misma tienda o de quien compra el producto para otros usos. 

Y a ti, ¿en qué tipo de envase te gusta disfrutar tu bebida favorita? 

Pd. Hace poco leí un artículo en el que Nestlé apuesta al diseño ecológico de sus empaques,  evaluando el impacto ambiental de cada diseño y en este análisis, encontró que los bioplásticos a base de caña de azúcar y otros materiales a base de plantas podrían ser utilizados más ampliamente en la cartera de productos de la Compañía. Ojalá esto sea una realidad muy pronto para este tipo de empresas que venden productos de consumo masivo, pero sobretodo, ojalá que estos diseños utilicen insumos locales… un país de tradición agrícola como el nuestro, tendría mucho que aportar a este proceso. 

Oh, oh.. es la K-cup


Acá estoy disfrutando una taza de buen y caliente café colombiano… pensando y soñando. Sería muy bueno hacer/ crear/ inventar algún producto que se volviera muy popular y así jubilarme más rápido. Me imagino que habrá muchos personas que compartirán esta intención.


Hace una semana leí un articulo sobre el K-Cup, un invento de John Sylvan. Su invención consiste en una cápsula plástica que contiene café y de uso único a través de una máquina especial. El invento de John se convirtió en todo una éxito y ahora se consiguen distintas marcas y opciones. Sin embargo la cápsula plástica después de usarse se desecha...  no es biodegradable y aún la cápsula K-cup dice ser reciclable, en la vida real no lo es, porque los K-Cup ¡necesitan ser divididos en tres secciones! Todo esto ha llegado a ocasionar que John Sylvan haya manifestado que lamenta haber inventado la cápsula de cafe. 

Cuando uno se sienta a imaginarse un nuevo producto,  ¿también imaginamos el fin de vida útil de este? Si incluimos en nuestros planes un pensamiento de ciclo de vida descubriríamos que podemos llegar a disminuir este tipo de consecuencias e incluso a generar un mayor valor a nuestras ideas. 







Kill The K Cup from Charles Wahl on Vimeo.
Aliens! Monsters! Explosions! ...and Coffee!! #killthekcup

Más información
killthekcup.org

The Guardian - Why the man behind Keurig’s coffee pods wishes he’d never invented them
Mother Jones - Your Coffee Pods' Dirty Secret
The Atlantic - A Brewing Problem

¿Residuos? Nunca, sólo Materias Primas

residuo desecho aprovechable

Por Lucas R. Ivorra Peñafort -  @LucasRIvorraP

Desde nuestro punto de vista las palabras “residuo” y “desecho” deberían desaparecer del diccionario, o deberían reinventarse a sí mismas, ¿por qué? Lo hablaremos en este artículo.

Es común ver en los ecopuntos (canecas para separar “residuos”) que hay diversas etiquetas para indicar qué elementos van en una u otra: desde colocar los nombres de los materiales (plástico, papel, cartón), pasando por las imágenes de los productos que van o no van, hasta poner que unos son “Aprovechables” y otros son “No Aprovechables”, como si realmente alguno de los “residuos no pudiera ser usado para algo más. Entonces, si no son residuos o desechos, ¿qué son? ¿cómo los podemos definir? Bueno, para eso es interesante el enfoque del Análisis del Flujo de Materiales y la forma de analizar los sistemas industriales desde la Ecología Industrial: en esta manera de ver las cosas, el concepto de residuo o desecho no existe, sino que se habla de entradas y salidas de materias primas. Cuando desde la Ecología Industrial se entienden los sistemas industriales, se recuerda una frase de Günter Pauli cuando menciona que “En la Naturaleza no existe ni el desempleo ni la basura”, porque nuestro ambiente encuentra una manera de aprovechar todo, ¿por qué nosotros no haríamos lo mismo entonces?

En el diccionario de la Real Academia Española hay varias acepciones para el concepto de residuo, incluyendo “Parte o porción que queda de un todo”, es decir, no se está mencionando si puede o no aprovecharse, o no se está condicionando con la definición a que haya residuos no aprovechables. En algunas legislaciones sobre gestión de residuos sólidos incluso la definición de residuo reconoce que para alguien el valor de una materia prima puede haberse perdido (por esa razón lo “desecha”) pero puede ser aprovechado por otra persona que le encuentre valor.


residuo desecho aprovechable

¿Entonces? Cada vez que ustedes encuentren algo que algunos consideren residuo, y corra el riesgo de terminar en un relleno sanitario piensen antes cuántas formas de aprovechamiento pueden existir para esa materia prima en específico: ¿reutilización? ¿reciclaje? ¿generación de energía? ¿alimento para animales? ¿compostaje? Claro está, estas oportunidades de aprovechamiento podrán significar tratamientos adicionales, pero con esto podríamos llegar a iniciativas de emprendimiento, aprovechando la “basura”, que otros no verían por considerar que el único fin de los “residuos” es almacenarlos en terrenos, en botaderos: esto ha pasado con los neumáticos de los carros, las cajas de Tetrapak, las botellas plásticas, entre muchos otros productos que antes eran considerados como “residuos” (no aprovechables) y ahora se consideran materias primas aprovechables.

¿Quieren otra prueba? Busquen en cualquier buscador de imágenes como Google o Bing las siguientes palabras clave: “residuos plásticos” y “reciclaje de plásticos”, y notarán algo muy interesante: aparecen imágenes similares, aún cuando se buscan conceptos diferentes. 

Te retamos a que no vuelvas a usar la palabra residuo o desecho en tu vida, a menos que aclares que estás hablando de materias primas que pueden aprovecharse para otros usos.

Más información

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