Excelencia en la Sostenibilidad del Diseño


Diseño Sostenible Lucas Ivorra

Para realmente afirmar que esta silla es un producto sostenible, primero tendría uno que preguntarse, entre otros, sobre: ¿con qué se adhieren las láminas de cartón reutilizado con las que se fabricó esta silla? ¿La silla cumple su función práctica de ofrecer una superficie para que una persona se siente cómoda y de forma segura? ¿Cómo son tratados los trabajadores del taller que configuró la estructura tubular? ¿En que cómo viven los recicladores que recogieron el cartón que se usó en la silla? ¿Cuánto está dispuesta la gente a pagar por la silla y cuánto cuesta producirla?


Es un gusto poder compartir con ustedes la siguiente reflexión que resultó después de leer dos artículos recientes. En uno se llamaba la atención sobre el “dolor de cabeza” de algunos empresarios colombianos por la pérdida de productos (alimentos en el caso de ese artículo) que eran rechazados en mercados internacionales, por deficiencias en los productos mismos y en sus empaques debido a la falta de cumplimiento de los estándares exigidos para la importación/exportación. En otro se mostraba con una infografía las toneladas de alimentos (aprovechables) que se pierden cada año en el mundo. ¿Hay alguna correlación? Pueden estar seguros que sí.

Veamos la fórmula de la triple línea base de la sostenibilidad: Ambiente + Sociedad + Economía. Esto quiere decir que cuando concebimos un proyecto, no podemos desarticular estos tres “pilares” de la sostenibilidad de cualquier idea que concibamos. En otras palabras, es insuficiente un producto/servicio que sea rentable económicamente, pero no respete los derechos humanos; o es insuficiente un producto/servicio que proteja al ambiente y a la gente, pero que no pueda generar valor de alguna forma para quien ofrezca ese producto/servicio, por nombrar dos ejemplos.

Por otro lado, amarrada a la fórmula anterior, hay otra que igualmente es indivisible; para aumentar la posibilidad del éxito integral de cualquier proyecto es recomendable tener en cuenta actores involucrados de esta forma: Gobierno + Privados (incluyendo a la Banca) + Sociedad Civil. En este caso, cabe destacar la relevancia del sector público en cuanto a las regulaciones (para el caso de este análisis, regulaciones de mercados internacionales específicamente hablando de empaques de productos alimenticios) En este caso, hay muchas herramientas establecidas para identificar y gestionar los requisitos de los actores involucrados (stakeholders), como la matriz de Poder + Influencia + Interés. Si esto es claro, ¿cómo se explica que un pequeño y mediano empresario exporte productos que no cumplen con las regulaciones internacionales, y no espere que su producto sea rechazado en el país de destino?

Partiendo de esta introducción resultan muchas preguntas, entre ellas: aquellos que practicamos el Diseño, ¿no nos entrenamos para, entre otras cosas, diseñar empaques? ¿No debe estar involucrado el Diseño Industrial en estos procesos de diseño y configuración de empaques? Y, si está involucrado, ¿no debe el diseño incluir variables técnicas/regulatorias de protección de productos (incluyendo alimentos), cumplimiento con estándares internacionales (si se exportarán los productos), entre otros? Me explico: en Colombia se gradúan cientos de Diseñadores Industriales cada semestre (y cientos de muchos otros profesionales con conocimientos relacionados a los empaques); ¿no podría esperar uno que, con tantas personas formadas en Diseño Industrial (y otras profesiones relacionadas) estos problemas con los empaques para exportación, los alimentos dañados, entre otros, simplemente no sucedieran? ¿En dónde estarán las oportunidades de mejoramiento? ¿En las escuelas de formación? ¿En la articulación con el sector privado? ¿En el desconocimiento de las normas internacionales? ¿En dónde?.....

Algo es claro: hoy en día, la sostenibilidad de un proyecto, sea para el desarrollo de un sistema producto-servicio desde el Diseño, o desde otro sector, es cada vez más un requisito sin el cual se pueda asegurar con mayor precisión el éxito de cualquier idea. Un sistema producto-servicio debe desempeñarse bien en todos los tres componentes de la sostenibilidad (ambiental + social + económico) al mismo tiempo.

Para finalizar, más preguntas (Finalmente, desde la educación se busca generar más preguntas que certezas, para incentivar el pensamiento reflexivo y propositivo): ¿Cómo estamos diseñando? ¿Es la sostenibilidad, entendida en su sentido amplio, un concepto que se involucra transversalmente en todo el proceso de diseño y en el análisis del ciclo de vida del producto/servicio, o sólo como un componente accesorio en los proyectos?

Más Información:


Lucas R. Ivorra Peñafort
@LucasRIvorraP

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